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segunda-feira, 6 de abril de 2015

Laurindo Lalo Leal Filho: O fim dos programas infantis na TV

Daniel Azulay e a Turma do Lambe-Lambe na TVE do Rio

O fim dos programas infantis na TV

O abandono das crianças pelas emissoras exige uma resposta institucional. É necessário obrigar os canais a reservarem espaço ao público infantil.

Laurindo Lalo Leal Filho

Os programas infantis estão desaparecendo da TV aberta brasileira. Nas redes comerciais resta apenas o Bom Dia e Cia, exibido pelo SBT. O motivo não está na resolução (163)* do Conanda (Conselho Nacional dos Direitos da Criança e do Adolescente), de abril do ano passado, proibindo a exibição de comerciais voltados para o público infantil como chegou a ser apregoado.

O desprezo das TVs pelas crianças é muito anterior a isso. Bem antes as emissoras já vinham substituindo aqueles programas por atrações dirigidas para um público mais amplo, capazes de atrair uma gama maior de anunciantes, especialmente através do chamado merchandising, prática usual na TV brasileira ainda que proibida pelo Código de Defesa do Consumidor, em seu artigo 36.

A Globo acabou com a TV Globinho colocando no lugar o programa Encontro com Fátima Bernardes. A Record trocou os desenhos animados pelo Hoje em Dia, uma revista de variedades. Não que os programas infantis dessas redes tivessem qualidade excepcional, como tinham as antigas produções da TV Cultura de São Paulo, sempre lembradas como referências no gênero: Ra-Tim-Bum, Bambalalão, Mundo da Lua, entre outros. Ou os do Daniel Azulay na antiga TVE do Rio de Janeiro. Mas eram o mínimo de respeito ainda existente no relacionamento das emissoras com o público infantil. Até isso acabou.

Além do merchandising, outro fator contribuiu para encolher a programação dirigida às crianças na TV aberta comercial: o sucesso dos canais pagos voltados para esse público. São líderes de audiência, tendo como espectadores crianças de famílias com poder aquisitivo mais elevado, capazes de pagar pelo serviço. Às demais restam os canais públicos de sintonia muito mais difícil do que a das grandes redes comerciais. Ainda assim os programas infantis lideram a audiência nas programações da TV Cultura de São Paulo e da TV Brasil.

Movidas exclusivamente por seus interesses mercadológicos, as emissoras privadas, concessionárias de um serviço público, deixam de cumprir a determinação constitucional que, em seu artigo 221, as obriga a dar preferência a programas com “finalidades educativas, artísticas, culturais e informativas”.

Nos Estados Unidos, para enfrentar a lógica do mercado, a lei determina que as emissoras transmitam, no mínimo, três horas semanais de “programação infantil essencial”, identificando os programas com o símbolo E/I, além de informarem antecipadamente os pais sobre os horários de exibição.  Os programas devem ir ao ar entre às 7h e às 10h da manhã, com pelo menos 30 minutos de duração.

No Brasil, o abandono das crianças pelas emissoras comerciais exige uma resposta institucional. É necessário que no ato de outorga das concessões de TV exista uma cláusula obrigando as emissoras a reservarem espaços generosos e bem localizados de suas grades de programação ao público infantil.

Essa medida, combinada com a proibição total da veiculação de anúncios dirigidos às crianças, elevaria significativamente o patamar civilizatório existente hoje no país.

Reproduzido de Carta Maior
03 abr 2015

* Resolução 163 do Conanda. Nota de Filosomídia

quarta-feira, 10 de dezembro de 2014

Manifiesto: "Creemos en la Televisión Infantil"


Manifiesto: "Creemos en la Televisión Infantil"

Reunidos en la Universidad Internacional de Andalucía, en su sede de la Rábida (Huelva-España), entre los meses de octubre y noviembre del 2014, con motivo del I Curso de Experto en “Producción de Contenidos Audiovisuales para Público Infantil”; un nutrido grupo interdisciplinar, con representantes del mundo de la industria, el arte y la enseñanza, procedentes de 11 países iberoamericanos, y tras varios meses de debate y puesta en común decidimos por unanimidad, y sin ningún tipo de duda, creer en la televisión infantil.

"Creer en la televisión infantil supone en primer lugar reivindicar su existencia, asumir que los niños tienen derecho a ser reconocidos como un público singular y complejo. Pero supone además plantearse qué es lo que hace que un programa reciba esta calificación ¿su horario de emisión?, ¿su narrativa?, ¿sus fines comerciales?  No creemos en cualquier programa que se autoproclame para niños. No. Creemos en una verdadera televisión infantil.

Creemos en la Universidad y la Academia como agentes fundamentales del proceso de creación de contenidos para los niños. Lo son, porque una fundamentación teórica dota a la televisión infantil de un -más que merecido- reconocimiento como producto cultural digno de estudio. Un objeto poliédrico e ideológico, íntimamente ligado a los procesos socioculturales, que evoluciona y forja conciencias. Creemos en la Universidad, como impulsora del encuentro de los distintos agentes del proceso de producción, que abre espacios de reflexión y replanteamientos permanentes.

Creemos en una televisión infantil que estudia a su audiencia con rigor, que se sirve de la investigación cualitativa para entender al niño más allá de su faceta como consumidor. Estudios que pongan de manifiesto las auténticas necesidades y aspiraciones de una infancia avocada a vivir en una sociedad audiovisual, de una infancia con el derecho inalienable de disponer de una televisión de calidad.

Creemos por tanto que los estados democráticos no pueden ser ajenos a esta necesidad. Creemos en una televisión pública a la vanguardia de la producción de contenidos infantiles, creativa, innovadora, arriesgada. Capaz de competir con las cadenas privadas, pero sin perder su vocación formadora, su sensibilidad social, su localismo y su capacidad de hablar a un niño concreto, geográfica y políticamente localizado, que desea pensar su lugar en la sociedad como ciudadano y no como consumidor.

Y a la vez, y sin ningún complejo, creemos en la industria. Pero no en cualquier industria.Creemos en una industria fuerte y sólida, fuente de trabajo para los profesionales de nuestros países. Industrias nacionales que compitan de tú a tú con los imperios mediáticos norteamericanos. Industrias valientes, sin complejos, que no parasiten las instituciones, sino que sepan ganarse a golpe de calidad el reconocimiento de su público. Una industria comprometida con las nuevas tecnologías, aventurera, que incorpore el uso de las narrativas transmediáticas, los nuevos dispositivos y la participación de los usuarios en sus producciones. Con profesionales formados y competentes, cuyos conocimientos, solo sean superados por la pasión a su trabajo. Creemos en una industria internacional, que sepa competir en el mejor sentido de la palabra. Una industria iberoamericana, que entienda la simbiosis de capitales, profesionales, y cultura como el único camino para hacerse un hueco en el mercado internacional.

Creemos en la televisión infantil, como una forma de cultura, como una necesidad de las sociedades, y como una industria rentable y con futuro. Pero sobre todo, creemos en la televisión infantil porque creemos en el niño. La infancia que es principio y final de todo nuestro proceso, ha de ser nuestro referente y nuestra piedra angular. El niño como un espectador inteligente y con sentido crítico, cuyos derechos no se reducen a consumir lo que la televisión le ofrece, sino a ser interpelado, entretenido e inspirado a partes iguales. Un niño de este siglo que tiene derecho a expresarse, que puede crear y producir contenidos digitales y cuyas producciones deben ser tomadas en cuenta por esa televisión infantil.

Solo así podremos crear una televisión desde y para el niño. Solo así. Asumiendo la responsabilidad que implica volver a nuestros países, mirar al horizonte y decir con convicción:Creemos en la Televisión Infantil".

Firmado: Estudiantes del I Curso de Experto “Producción de Contenidos Audiovisuales para el Público Infantil”

Dirección y Coordinación del Curso: Prof. Dra. Jacqueline Sánchez Carrero, Prof. Mag. Yamile Sandoval Romero, Lic. Enrique A. Martínez López.

Huelva, España. Otoño de 2014.

Para saber más de este I Curso de Experto visita su blog.

Reproduzido de Fundación Audiovisual de Andalucia (03/12/2014) . Via Jacqueline Sánchez Carrero . Taller Telekids
10 dez 2014